El principio en el que se basa la Homeopatía fue descrito originalmente por Hipócrates hace 2.500 años. La Homeopatía tal y como la conocemos hoy día ha sido utilizada en numerosos países durante más de dos siglos. Fue originariamente desarrollada como sistema o método de medicina por el doctor alemán Samuel Hahnemann.

La palabra Homeopatía procede del griego clásico y significa “sufrimiento similar”. Está basada en el principio de semejanza según el cual una sustancia capaz de producir síntomas en una persona sana, puede curar esos mismos síntomas en otra enferma.

Una sustancia, cuidadosamente seleccionada conforme a los principios homeopáticos, es administrada en forma de dosis diminutas con el objetivo estimular la habilidad natural de autocuración que posee el organismo humano. Su acción permite que las personas enfermas recuperen de forma suave y gradual la salud.

¿Cuándo es útil el tratamiento homeopático?
¿Cuales son los beneficios de la Homeopatía?
¿Pueden tomarse medicamentos homeopáticos cuando la persona está siendo tratada con medicina convencional?
¿Qué sucede cuando el paciente acude al Homeópata?
¿Cómo se toma la medicina homeopática?
¿Qué sucede tras la toma de la medicina?
¿Cuánto tiempo dura el tratamiento?



¿Cuándo es útil el tratamiento homeopático?

Cuando se sienta indispuesto en términos generales, padezca alguna molestia que se repite, o haya sufrido un número de enfermedades agudas recientemente o esté aquejado de una dolencia crónica, puede acudir al homeópata en busca de tratamiento. Pero también recuerde que, la Homeopatía constituye un sistema integral de medicina, que se puede emplear incluso para tratar a personas que carezcan de un diagnóstico claro y conciso.

¿Cuales son los beneficios de la Homeopatía?

Los homeópatas entienden que los síntomas constituyen el mecanismo mediante el cual el cuerpo trata de comunicarnos que existe una falta de armonía general en el organismo y por ello representan un intento de recuperar el equilibrio. Los síntomas pretenden alertarnos sobre la posible aparición de trastornos más graves.

Por ejemplo, una persona puede padecer de insomnio, pero la enfermedad subyacente podría estar asociada con un cuadro de ansiedad provocado por un próximo evento que marca un momento crucial en su vida. Un detallado estudio del caso, seguido por la selección del medicamento homeopático adecuado, proporcionará alivio a largo plazo, así como una sensación de bienestar porque la Homeopatía trata al individuo y a su enfermedad subyacente, la cual ha producido todos los síntomas que se han manifestado en el paciente. Una vez que la enfermedad remite, los síntomas también desaparecen puesto que ya no cumplen función alguna.

Otra gran ventaja de la Homeopatía es que las sustancias se suministran al paciente en cantidades realmente diminutas, y por ello su empleo– siempre que la administración sea la correcta – es seguro incluso en casos de niños pequeños o de embarazo, y otras situaciones en las que los medicamentos convencionales podrían ser peligrosos o no recomendables.

¿Pueden tomarse medicamentos homeopáticos cuando la persona está siendo tratada con medicina convencional?

Los remedios homeopáticos se pueden tomar aunque el paciente esté tomando otros tratamientos de medicina convencional. Conviene, de todos modos, mantener siempre informado al homeópata de todos lo medicamentos que le hayan sido recetados y/o suplementos que esté tomando en ese momento. Es posible, además, que a lo largo del tratamiento homeopático, la necesidad de otros medicamentos disminuya conforme el paciente va recuperando la salud, en cuyo caso su médico de cabecera podría decidir reducirlos de forma gradual.

¿Qué sucede cuando el paciente acude al Homeópata?

Los homeópatas se interesan por el paciente como individuo y le someten a una entrevista minuciosa. Los aspectos espirituales, emocionales y físicos de un individuo se consideran igualmente importantes, puesto que todos ellos están relacionados entre sí.

El paciente deberá comenzar por informar al homeópata sobre la dolencia o molestia que le aqueja, y aportar la mayor información y detalles posibles sobre los síntomas, incluyendo cualquier factor que contribuya a mejorarlos o empeorarlos. Es posible que el homeópata también le haga preguntas acerca de sus ansiedades, cambios de humor, facilidad para conciliar el sueño y naturaleza de sus sueños, estado de apetito, sed y consumo de líquidos, así como temperatura corporal.

Normalmente, el homeópata realizará un historial médico completo del paciente y anotará cualquier detalle sobre anteriores problemas de salud sufridos en su familia, remontándose en el tiempo hasta los abuelos.

El propósito de la consulta es obtener una visión global, no sólo de la dolencia, sino del paciente como persona.

¿Cómo se toma la medicina homeopática?

Los medicamentos homeopáticos se suministran en forma de grageas o tabletas, en polvo o en estado líquido. Generalmente, durante la toma se disuelven o reparten por la boca, en lugar de ser tragados inmediatamente. La dosis debe tomarse veinte minutos antes o después de comer cualquier alimento, ingerir líquidos, limpiarse los dientes o fumar. El café (incluso descafeinado), la menta (especialmente en los dentífricos), el alcanfor, mentol y el eucalipto, pueden anular la medicina y debieran ser evitados.

¿Qué sucede tras la toma de la medicina?

Una vez que el paciente ha tomado el remedio homeopático, es necesario que transcurra un plazo de tiempo antes de que empiece a actuar. Las reacciones a los medicamentos homeopáticos varían según las personas. Algunas experimentan una notable mejora en su estado general de salud y en la intensidad de sus síntomas inmediatamente. Otras, sin embargo, descubren que, antes de la mejora, los síntomas de hecho se intensifican durante algún tiempo (esto se conoce como agravación homeopática y es señal de que el medicamento está surtiendo efecto). Es importante señalar que la intensificación de los síntomas dura escaso tiempo, y que transcurrido el cual el sujeto debe comenzar a notar los beneficios del tratamiento.

Una cita de seguimiento permite al paciente y al homeópata analizar la reacción al medicamento, y decidir la forma idónea de continuar el tratamiento. Es muy importante que el sujeto se ponga en contacto con el homeópata en caso de que se produjeran síntomas agudos de la enfermedad, antes de la siguiente cita.

¿Cuánto tiempo dura el tratamiento?

Esto depende en gran medida del individuo en cuestión. Los sujetos aquejados de dolencias agudas suelen responder rápidamente al tratamiento, mientras que aquellos con dolencias crónicas pueden requerir tratamientos más prolongados.

 

Para obtener información de homeopatía unicista o encontrar un homeópata en su zona enviar un correa a info@aehu.es o llamar al número de teléfono: 629 908 820